Nos tumbamos en la playa para descansar y tomar los últimos rayos de sol. No planeábamos hacer fotos, pero esa esquina llena de luz, el sonido del agua, las plantas que cambiaban de color con el viento y la arena nos hicieron sentir tanto ese momento que fue imposible no captarlo para siempre.
Y creo que estos son las fotos y los posts más bonitos.
El vestido sin planchar y el pelo revuelto. Esas somos nosotras.











